«La consentida» en Papudo

Historia-Patrimonio-Cultura
Nro. 114

Corría 1946 cuando Alicia Rosselot Siegmund era elegida como reina del turismo en Chile, y en el marco de dichas actividades se encontraba en un hotel de Villarrica, cuando asomada a un balcón observa a dos jóvenes cantando y guitarreando. Se acerca y uno de ellos era Jaime Atria.

Lo recordaba la propia Rosselot en el programa «Do Remix» de TVN en 2012: «… Allí estaba Jaime Atria cantando y tocando guitarra con un amigo. Empezamos a conversar y de ahí no se me despegó más…».

Atria y Rosselot contraerían matrimonio poco tiempo después y tendrían ocho hijos, cuatro mujeres y cuatro hombres. El esposo había nacido en 1919, había estudiado derecho y durante un tiempo ejerció labores en distintas reparticiones públicas.
Sin embargo, la vocación y habilidades musicales eran su gran pasión y a ello se dedicaría durante toda su vida, cultivando sus distintas expresiones y componiendo variados temas.
Jaime Atria llegó más de alguna vez a vacacionar junto a su familia a Papudo, donde generó algunas relaciones de amistad y cercanía. De hecho es considerado uno de los socios fundadores del Club de Yates de este balneario en 1955.

Recién comenzaba el festival de la canción de Viña del Mar y para su segunda versión, en 1961, decide enviar un tema a la competencia folklórica. Lo recuerda su esposa en el programa de TV ya mencionado: «… Quería mandar un tema al festival de Viña y en un corto tiempo compuso «la consentida» para el certamen…».
En ese verano la familia programa vacacionar una vez más en Papudo, en la casa de un amigo común ubicada en calle Esmeralda esquina Miraflores, a un costado de la plaza del balneario. Jaime Atria se uniría a la familia una vez finalizado el certamen de ese año, donde participaba en calidad de compositor de «la consentida», interpretada por «Los Guainas».

Lo que pasó en esos días lo recuerda su hijo Jaime Atria Rosselot, en septiembre de 2022 en el canal TVR: «…Cuando mi papá participó en el festival de Viña (1961), nosotros estábamos en Papudo con mi madre, escuchándolo por la radio…».

Lo que vino enseguida lo recuerda el mismo hijo en dicho programa: «… Ganó mi papá y en esa época no existía el móvil ni las llamadas telefónicas inmediatas. Recuerdo que en Papudo había un solo teléfono y existía el telegrama…».

Había ganado «la consentida» de Jaime Atria, que terminaría convirtiéndose en una de las emblemáticas y populares cuecas chilenas, una pieza fundamental del cancionero nacional. Sin embargo, las palabras plasmadas en sus versos fueron inspiradas por alguien.

El hijo ya dicho lo señala en el canal VTR ya mencionado. Luego de conocerse que su padre había ganado la competencia, llega una persona a la casa donde veraneaban en Papudo: «…Un señor llega a la puerta con un telegrama dirigido a mi mamá, que decía: ‘Recuerde que usted es mi consentida’…».

Este es el detalle del telegrama: «… Telégrafo del Estado. Alicia Rosselot. Miraflores esq. Esmeralda. Papudo. «RECUERDE QUE USTED ES MI CONSENTIDA». Jaime…».
Se ha dicho que Jaime Atria habría pensado también en todas sus hijas mujeres al momento de la composición, pero lo cierto es que el telegrama se convirtió en una especie de «trofeo de guerra» para Alicia Rosselot Siegmund.

Así se recordaba en el programa «Do Remix» de TVN en 2012: «…El mensaje era un trofeo para ella. Iba para todos lados mostrando el telegrama…». Afirmaba por todos lados que ella era la musa inspiradora de la famosa cueca.

«Déjame que te llame la consentida». «Eres la consentida mi vida, de noche y día».
Cuando la emblemática cueca triunfó en Viña y saltó a la fama, «…la consentida estaba en Papudo…».

Fuentes: Las mencionadas en el texto.
Eduardo Saavedra Acosta

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