'El paisaje natural de dunas que adornaba el sector norte de la comuna ahora es un muro de edificios que avanza semana a semana'.
Papudo: cómo destruir un balneario
Curiosamente, todo esto lo reflejan los antecedentes del proyecto de plan regulador que la municipalidad intenta aprobar, y que pareciera buscar que una comuna de siete mil habitantes pase a soportar cerca de cuarenta mil en menos de treinta años. La lógica parece no ser parte del proyecto de la municipalidad: la comunidad, a través de su participación en el Plan de Desarrollo Comunal. Todo indica que la comunidad, y los mismos antecedentes del proyecto, no buscan un balneario aún más colapsado, pero el proyecto de plan regulador propone el doble de hectáreas para una segunda vivienda que para las realmente necesarias primeras viviendas. Esas segundas viviendas que pretende el plan terminarán de acabar con el entorno paisajístico y definitivamente colapsarán el balneario que dejará de ser lo que hoy aún es.
El cáncer inmobiliario ha colapsado Papudo; de aprobarse este proyecto de plan regulador pro inmobiliarias, será la muerte del balneario. Habrá perdido todos sus atractivos, el paisaje será destruido y el colapso de playas, calles, aguas y servicios será definitivo.
¿Existe una necesidad real de seguir dando cabida a segundas viviendas? La comunidad, los mismos antecedentes del plan y el buen juicio dicen lo contrario; entonces cabe preguntarse, ¿quién definió que debe extenderse el terreno para las segundas viviendas? ¿La consultora, a sugerencia de autoridades municipales? Pareciera la única razón. Entonces, el cuestionamiento es otro: ¿por qué las autoridades municipales buscan una comuna saturada que siga perdiendo sus atractivos? Difícil de comprender, salvo, que otros intereses sean más poderosos que el bien común para quienes deciden. Ahora que estamos en la etapa final de aprobación del plan, esperemos que se dé voz a la ciudadanía, para incluir en el plan sus reales aspiraciones y no se pierda la esencia del balneario.





